¡Feliz Navidad!
De las últimas intervenciones de Benedicto XVI me ha parecido muy interesante el discurso a la Curia Romana del 22 de diciembre. Entresaco algunos párrafos.
“ En este final del año, Europa se encuentra
en una crisis económica y financiera que, en última instancia, se funda sobre
la crisis ética que amenaza al Viejo Continente. (…) El núcleo de la crisis de la Iglesia en Europa es la
crisis de fe. Si no encontramos una respuesta para ella, si la fe no adquiere
nueva vitalidad, con una convicción profunda y una fuerza real gracias al
encuentro con Jesucristo, todas las demás reformas serán ineficaces”.
Para buscar los caminos de la nueva vitalidad en el anuncio
del Evangelio, ha explicado el Papa cinco características que se perfilan en
las Jornadas Mundiales de la
Juventud y que pueden ser como “un
modo nuevo, rejuvenecido, de ser cristiano”
1. Experiencia de la universalidad de la Iglesia “venimos
de todos los continentes y, aunque nunca nos hemos visto antes, nos conocemos”. (...)
2. La entrega a
los demás que comprobó en los voluntarios “Estos
jóvenes han hecho el bien –aun cuando ese hacer haya sido costoso, aunque haya
supuesto sacrificios– simplemente porque hacer el bien es algo hermoso, es
hermoso ser para los demás”. (...)
3. “La adoración( eucarística) es
ante todo un acto de fe: el acto de fe como tal. Dios no es una hipótesis
cualquiera, posible o imposible, sobre el origen del universo. Él está allí. Y
si él está presente, yo me inclino ante él. Entonces, razón, voluntad y corazón
se abren hacia él, a partir de él”.(...)
4. Sacramento de la Penitencia , “Con eso reconocemos que tenemos
continuamente necesidad de perdón y que perdón significa responsabilidad”.(...)
Y 5. La alegría,
por “la certeza que proviene de la fe: yo
soy amado” “Sólo si Dios me
acoge, y estoy seguro de ello, sabré definitivamente: «Es bueno que yo exista».
Es bueno ser una persona humana. Allí donde falta la percepción del hombre de
ser acogido por parte de Dios, de ser amado por él, la pregunta sobre si es
verdaderamente bueno existir como persona humana, ya no encuentra respuesta
alguna. La duda acerca de la existencia humana se hace cada vez más
insuperable. Cuando llega a ser dominante la duda sobre Dios, surge
inevitablemente la duda sobre el mismo ser hombres”.
Entusiasmante proyecto, ¿no te parece?
Hasta dentro de unos días.