La página consultada es:
http://www.aat.org.ar/Slow_mundial.htm
Movimiento Slow Mundial
Basado en el libro “El elogio de la lentitud” de Carl Honoré
Este movimiento nació en Europa central hace pocos
años y cada vez cuenta con más apoyo e integrantes en todo el mundo,
especialmente entre los países desarrollados. Basado en el libro “El elogio de la lentitud” de Carl Honoré
El trabajo consume muchas horas de nuestra vida, sin embargo el resto de las cosas que son mucho más importantes en realidad como la familia, los amigos o los paseos están regidos por su horario. Muchas personas trabajan mucho más de lo que quisieran.
Sabemos que somos menos productivos si estamos cansados,
estresados, insatisfechos, enfermos. El trabajo es necesario, puede ser un
desafío y dignifica… pero que sea lo más importante y ocupe la mayor parte de
nuestra vida es una locura. El tiempo que resta para disfrutar de las cosas
sencillas diarias y sin apuro es escaso. El Movimiento Slow propone trabajar
menos, defendiendo el hecho de que las personas que pueden manejar sus horarios
están más relajadas, son más creativas y productivas.
La televisión y el ordenador no brindan espacio a los niños para
divagar e imaginar, aceleran a los chicos y los convierte en consumidores
tempranos. La extrema velocidad de las imágenes y sonidos de la pantalla ejerce
un efecto en el cerebro infantil. Muchas veces se la culpa de los trastornos
por déficit de atención, se sabe que hay dibujitos que pueden generar
trastornos como la epilepsia infantil benigna y programas violentos que pueden
generar que los chicos estén más inquietos y sean incapaces de mantenerse
sentados y concentrados por un tiempo.
En los hogares en donde se limita el horario de ver
televisión, especialmente al compartir un tiempo en familia como la cena, la
vida se vuelve menos frenética y apresurada.
Liberar a los chicos del culto a la velocidad en un futuro
significa más libertad y fluidez en la educación, tomar el aprendizaje como
placer, tener menos obsesión por aprovechar el tiempo al máximo. Los padres
pueden colaborar mucho estableciendo el ejemplo de la lentitud en su propia
vida y sabiendo que merece la pena hacerlo.
Conclusiones :
Estamos llegando hasta la extenuación con consecuencias
físicas, mentales y de relación. Muchas veces no disfrutamos de las cosas del
momento porque estamos atendiendo a la siguiente… no nos damos tiempo. La
velocidad, el exceso de ocupaciones y la obsesión por ahorrar tiempo son
constantes, pero el Movimiento Slow está en expansión y persuade esta
tendencia. En lugar de hacerlo todo más rápido, la gente descubre que brindar
lentitud a su vida hace que la comida, las relaciones, el trabajo, el
aprendizaje, el ocio, sean mejores y más placenteros.
El secreto está en el equilibrio: hacer todo a una
velocidad adecuada en lugar de hacerlo todo más rápido.
Desafiar a la aceleración con lectura, meditación,
jardinería, pintura, paseos es importante y cada uno elegirá el que le dé más placer
y espacio para el disfrute.
En este mundo que nos lleva a la velocidad por codicia o
temor a quedarnos atrás, a la tortuga le queda por delante una larga tarea de
persuasión.
El Movimiento Slow otorga placer, promueve la salud, las
relaciones familiares, la sana comunicación en la familia y vernos libres de
apuro. Cada uno puede llegar a la lentitud en su vida de a poco, sin llenarse
de actividades por ejemplo, sabiendo que hay muchas cosas que pueden ser
postergadas. Los pequeños actos harán que nos sintamos bien y así los
aumentaremos en nuestra vida cotidiana.
Conocer este movimiento nos lleva a reflexionar sobre la
terapia con personas disfluentes, tomando conciencia que las personas necesitan
y buscan la lentitud, el tiempo. Desacelerar está bien y hace bien. El mundo
está tomando conciencia que hacerlo todo más rápido no trae beneficios, sino
que perjudica. Tendremos así más tiempo para escucharnos, mirarnos,
conectarnos, interactuar, hablar más tranquilamente con los otros sin ruido,
sin apuro.
MOVIMIENTO SLOW MUNDIAL
MOVIMIENTO SLOW MUNDIAL
VIVIR DESPACIO NO IMPLICA QUE TE DETENGAS
Decálogo que Carl
Honoré propone :
(Leerlo con tiempo y detenimiento para luego reflexionar
sobre ello, de eso se trata)
• No dejes que tu agenda te gobierne. Muchas cosas que te planteas ahora
son postergables. Prueba y verás.
• Cuando estés con tu pareja y tus hijos o con tus amigos,
apaga el celular y desconecta el teléfono.
• Tómate tiempo para comer y beber. Comer apurado genera
males digestivos y si la comida es buena y está bien sazonada, no la apreciarás
como se debe. Este es uno de los placeres de la vida, no lo arruines.
• Pasa tiempo a solas contigo mismo, en silencio. Escucha
tu voz interior. Medita sobre la vida en general. No tengas miedo al silencio.
Al principio te será difícil, luego notarás los beneficios.
• No te aturdas con ruidos o mires televisión como si
fueras una medusa petrificada. Escucha música con calma y verás que es
bellísima. No te quedes frente al televisor porque sí.
• Escribe un ranking de prioridades. Si lo primero que
escribiste es trabajo, algo anda mal, vuelve a redactarlo. El trabajo es
importante y debemos hacerlo, pero medita y notarás que no es lo más importante
de tu vida.
• No creas eso de que en poco tiempo das amor. Escucha los
sueños de la gente que amas, sus miedos, sus alegrías, sus fracasos, sus
fantasías y problemas. Es una estupidez pensar que se puede amar una hora por
día y basta con eso.
• No creas que tus hijos pueden seguir tu ritmo. Sos vos
quien debe desacelerar e ir al ritmo de ellos. Recuerda que la conversación y
la compañía silenciosa son los medios de comunicación más antiguos que existen.
• El virus de la prisa es una epidemia mundial. Si lo has
contraído, trata de curarte.