domingo, 25 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!
De las últimas intervenciones de Benedicto XVI me ha parecido muy interesante el discurso a la Curia Romana del 22 de diciembre.  Entresaco algunos párrafos.

En este final del año, Europa se encuentra en una crisis económica y financiera que, en última instancia, se funda sobre la crisis ética que amenaza al Viejo Continente. (…) El núcleo de la crisis de la Iglesia en Europa es la crisis de fe. Si no encontramos una respuesta para ella, si la fe no adquiere nueva vitalidad, con una convicción profunda y una fuerza real gracias al encuentro con Jesucristo, todas las demás reformas serán ineficaces”.
Para buscar los caminos de la nueva vitalidad en el anuncio del Evangelio, ha explicado el Papa cinco características que se perfilan en las Jornadas Mundiales de la Juventud y que pueden ser como “un modo nuevo, rejuvenecido, de ser cristiano”
1. Experiencia de la universalidad de la Iglesia “venimos de todos los continentes y, aunque nunca nos hemos visto antes, nos conocemos”. (...)
2. La entrega a los demás que comprobó en los voluntarios “Estos jóvenes han hecho el bien –aun cuando ese hacer haya sido costoso, aunque haya supuesto sacrificios– simplemente porque hacer el bien es algo hermoso, es hermoso ser para los demás”. (...)
3. “La adoración( eucarística)  es ante todo un acto de fe: el acto de fe como tal. Dios no es una hipótesis cualquiera, posible o imposible, sobre el origen del universo. Él está allí. Y si él está presente, yo me inclino ante él. Entonces, razón, voluntad y corazón se abren hacia él, a partir de él”.(...)
4. Sacramento de la Penitencia, “Con eso reconocemos que tenemos continuamente necesidad de perdón y que perdón significa  responsabilidad”.(...)
Y 5. La alegría, por “la certeza que proviene de la fe: yo soy amadoSólo si Dios me acoge, y estoy seguro de ello, sabré definitivamente: «Es bueno que yo exista». Es bueno ser una persona humana. Allí donde falta la percepción del hombre de ser acogido por parte de Dios, de ser amado por él, la pregunta sobre si es verdaderamente bueno existir como persona humana, ya no encuentra respuesta alguna. La duda acerca de la existencia humana se hace cada vez más insuperable. Cuando llega a ser dominante la duda sobre Dios, surge inevitablemente la duda sobre el mismo ser hombres”.
Entusiasmante proyecto, ¿no te parece?
Hasta dentro de unos días.